Educar sin Etiquetas. La Barbie Futbolista y Lesbiana

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Hace unos meses leí sorprendida que Mattel, marca de las famosas Barbies, había sacado al mercado la primera muñeca futbolista y lesbiana. Lo que aparentemente parecía un movimiento progresista por parte de la famosa marca para  integrar en igualdad a pequeños y pequeñas de la casa, a mi me pareció movimiento de marketing por parte de la empresa bastante absurdo y denigrante.

Partimos de la base que estamos etiquetando a las personas continuamente; por ser hombre o mujer, negro o blancos y en este caso homosexuales. Lo mismo de siempre una niña de rosa, un niño de azul, todos los negros saben rapear, todos los andaluces sabemos bailar flamenco y una mujer si es futbolista, es lesbiana.

Hace algunos años, mi hermana que tenía unos 14 años le encanta el futbol sala. Yo, aficionada a este deporte y con muchos amigos entonces relacionados con este mundo, conseguí que entrara en un Club y en un equipo de futbol sala femenino. Mis amigos que también se dedicaban, incluso profesionalmente, a jugar al futbol sala, lo primero que me comentaron en tono jocoso fue “ten cuidado que éstas (refiriéndose al resto del equipo) te la convierten”. Me quedé impresionada por tal estupidez y por supuesto mi hermana siguió en el equipo el tiempo que ella quiso. Esta “anécdota” (por llamarlo de alguna forma) jamás se lo comenté a ella, de hecho se enterará hoy si lee este artículo, porque no quería condicionar a una niña tan joven de tanta tontería y que se sintiera incómoda con sus compañeras del equipo sin sentido ninguno.

Etiquetamos, etiquetamos constantemente, y no nos damos cuenta el daño que hace eso al mundo. Si eres mujer y juegas al futbol, la “lógica aplastante machista” dice que tienes que ser lesbiana. Si P entonces Q.

Esta conversación la he tenido muchas veces con mi compañero y amigo Juan Manuel Montes, diseñador gráfico de Amnistía Internacional y defensor como ninguno de los Derechos Humanos. Y es que, todos los días y todos nosotros, de manera subconsciente, etiquetamos. Las etiquetas no dejan de ser prejuicios en nuestro subconsciente (o consciente) con los que hemos sido educados a lo largo de nuestra vida y que te hace estar “en un saco” o en otro depende de quién seas y todos, todos! Hasta los más defensores de las injusticias como mi compañero o yo, los tenemos. Lo importante es darnos cuenta y decir STOP.

Juanma y yo hablamos el otro día, que hasta los más progres y alternativos que cantan a la libertad y a las diferencias, etiquetan. La gente sigue impresionándose cuando tras conocerme, tan feminista y “puño en alto” como soy, les comento que me gustaría ser mamá. ¿Cómo una feminista incansable quiere ser mamá? ¿Eso es para las chicas convencionales, no?.

Pues no… algunas feministas también quieren ser mamá, una cosa no tiene nada que ver con la otra…son sólo ETIQUETAS.

En algún momento de mi vida, he pasado noches de copas con grupos de personas aficionados al rap y reggae. Gente que canta a las injusticias, abiertos de mente y hechos de PAZ y AMOR. La primera noche que me conocieron lo primero que me preguntaron era “¿Qué tipo de música te gusta? Cuando yo contesté que nunca había escuchado rap y que mi grupo preferido era HANSON, casi me lapidan. ETIQUETAS.

La última vivencia que os voy a contar y la que más me removió por dentro, fue la que me ocurrió a mí misma. He pasado 6 años de mi vida impartiendo clases en diferentes colegios públicos de Málaga. Un año tuve a una alumna en clase que era marroquí. Su mamá marroquí y con pañuelo venía todos los días a traer a la niña al cole. Muy cordial y amable la señora. Un día, la mamá había recogido a su hija antes del cole porque ésta estaba enferma y a mi me tocaba clase justo a esa hora y entraba por la puerta del cole. De repente, vi un cochazo en la puerta del colegio, espectacular y precioso y de repente veo a esta señora con su pañuelo y mi alumna acercarse a ese coche. Acto seguido la mamá se mete en el coche y se predispone a conducir ese cochazo. No pude evitar pensar “no veas la marroquí el cochazo que tiene”. Automaticamente me di cuenta de mi pensamiento prejuicioso y me dije “pero que estás diciendo! Una mujer marroquí no puede conducir un cochazo???? Qué tiene que ver su condición religiosa con su poder adquisitivo? Esther eres lo peor”. Me sentí mal. ETIQUETÉ.

¿Cómo yo, fiel defensora de la igualdad y crítica con los prejuicios pude tener ese pensamiento prejuicioso tan feo? Por la educación, la mía y la de todos y todas. Nos educan para etiquetar. Educamos para etiquetar.

Por todo lo arriba expuesto, cuando ví a la barbie futbolista y lesbiana me dije… ¿qué estamos haciendo? Y la respuesta es clara…hoy en día, seguimos educando con etiquetas

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2 comentarios en “Educar sin Etiquetas. La Barbie Futbolista y Lesbiana

  1. Muy bien dicho Esther. Es difícil librarse de los prejucios porque nos han educado en ellos… la sociedad nos lleva a ellos. Poco a poco eso irá desapareciendo o eso me gusta pensar.
    Yo, como sabes, he tenido rastas y por ello, me tenía que gustar el reggae y los cigarritos de la risa…. y ni uno ni otro, HANSON.

    En fin, como MUJER, FUTBOLERA (Malaguista) y HETEROSEXUAL….alucino con esta muñeca y con el estereotipo que representa.

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    • Gracias Irene por leerlo. Tienes razón, tú has sido una persona con una “etiqueta difusa” 😊. Hay que hacer un STOP a los prejuicios que nos marcan y sobre todo educar a nuestros peques de una manera diferente para que esto cambie algún día. Un beso Irene

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