¿Renunciar a mi trabajo, mi posición y mi vocación que tanto me ha costado conseguir “sólo” por ser mamá?

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Desde hace un tiempo me vengo dando cuenta que todos los esfuerzos de las mujeres, esas llamadas feministas, por equiparar sus derechos a los del hombre está cada vez más lejos de convertirse en igualdad en vez de cada vez más cerca. ¿Cómo puede ser esto?

Clara es una mujer de 35 años. Licenciada en dirección y gestión de empresas. Estudió fuera de España dos años cuando terminó su formación para aprender idiomas y obtener experiencia. Participó en un proyecto de jóvenes emprendedores que organizaban en su Universidad y ganó. Fue el mejor proyecto de todos los aspirantes. A raíz de ahí la fichó una gran empresa que vio en ella un talento que no había visto nunca en ningún otro candidato. Actualmente lleva 8 años en la empresa, luchando día y noche por sacar a flote los proyectos de la misma y su trabajo se ha visto recompensado. Ahora es directiva y cuenta con un equipo de 30 personas a su cargo. Sigue leyendo

Unifiquemos Hándicaps, Igualemos Derechos

Justo ayer me incorporé al trabajo tras unas semanas de ansiadas vacaciones. Alegre y relajada fui a atender a una profesional que trabaja en mi empresa esporádicamente aunque formalmente tiene un trabajo fijo en otra agrupación. Le pregunté por las vacaciones y casi se pone a llorar. Con dos hijos y con un trabajo de 40 horas las “vacaciones” de verano son un suplicio y no por los niños/a en sí, sino por la de malabares que hay que hacer para gestionar la situación de tener a los hijos/a en periodo no lectivo. Ella tiene suerte, porque su marido es funcionario y cuenta con relativa flexibilidad ya que su horario es bastante mejor que el de cualquier ciudadano de a pie. Otra amiga que hacía tiempo que no veía me comentaba el otro día que ella se toma las vacaciones en Julio y su marido en Agosto para poder atender a su hija. Las vacaciones se transforman en obligación y no en tiempo de relax familiares juntos los tres. Es lo que hay. Después nos extraña que haya tantas separaciones. Sigue leyendo